IA Un 10% de los jóvenes no tiene relaciones sociales presenciales y las apps de compañía crecen. Lo que dicen los estudios, sin alarmismo.

Amar a una máquina: cuando la IA ocupa el lugar de la pareja

17 Oct 2026 36 vistas IA
Amar a una máquina: cuando la IA ocupa el lugar de la pareja

Cada vez más personas hablan con una IA todos los días: le cuentan cómo les fue en el trabajo, le piden consejo sentimental, le dicen buenas noches. Para una parte creciente de la población, esa conversación ya no es un juego. Es la relación más estable que tienen.

Los datos empiezan a ser consistentes. Una encuesta de Harvard citada por El Mundo en 2025 encontró que alrededor del 10% de los jóvenes estadounidenses no mantiene relaciones sociales presenciales fuera de su entorno familiar. En España, el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (ONCE) sitúa la soledad no deseada en jóvenes de 16 a 24 años en el 22%, casi el doble que en los mayores de 75 años (12%), según el estudio de la Universidade de Vigo y La Voz de Galicia.

PUBLICIDAD Publicidad

Qué ofrece una pareja de IA

Las aplicaciones de compañía conversacional —desde Replika hasta Character.AI o los chatbots con memoria a largo plazo— han pasado de responder preguntas a recordar: el nombre de tu perro, la pelea con tu hermana, qué te sentó mal la semana pasada. Esa memoria es lo que las hace atractivas, y también lo que las vuelve problemáticas.

El atractivo es evidente: no hay conflicto, no hay rechazo, no hay malentendidos que cuesten días de silencio. La IA no se cansa, no tiene prisa y siempre está disponible. Para alguien con ansiedad social o con un historial de relaciones difíciles, la diferencia de coste emocional es enorme.

Lo que los estudios dicen

La evidencia es ambivalente, y conviene decirlo con precisión. Un estudio del MIT Media Lab (2025) sobre uso de chatbots concluyó que las conversaciones pueden reducir la soledad momentánea, pero que el uso sostenido en el tiempo se asocia con mayor aislamiento y menor interacción con personas reales. La revista BBC documentó casos de usuarios que describían a sus parejas de IA como "la única persona que me escucha".

La Vanguardia resumió la posición con precisión: los compañeros de IA ni destruyen ni resuelven la soledad; la amplifican. Quien ya tenía red social, tiende a mantenerla. Quien no la tenía, encuentra un sustituto que no exige nada, y eso puede retrasar la búsqueda de vínculos reales.

El problema de la simetría

Hay una asimetría estructural que rara vez se menciona: la IA no necesita nada. En cualquier relación humana, el cuidado es recíproco: alguien tiene que adaptarse, ceder, disculparse. Una relación sin reciprocidad real ofrece calma, pero no construye las habilidades que hacen posible convivir con otras personas.

Además, el modelo de negocio importa. Muchas de estas apps son gratuitas con límites y de pago para desbloquear funciones afectivas (voz, memoria ilimitada, mensajes espontáneos). Cuando la relación se monetiza, el diseño tiende a maximizar el tiempo de uso, no el bienestar del usuario. Es el mismo patrón que otras plataformas, aplicado a algo más íntimo.

Qué hacer con esto

El debate público oscila entre dos extremos igualmente poco útiles: prohibir o normalizar sin matices. La posición más razonable es tratarlo como cualquier otra tecnología de consumo: con información, con límites y con atención a los grupos vulnerables.

Algunas recomendaciones concretas que aparecen en la literatura: que las apps indiquen claramente que es una IA; que no simulen emociones que no tienen; que incluyan mecanismos de derivación a ayuda profesional cuando el usuario exprese crisis; y que la conversación sobre soledad no se limite a la tecnología, porque la soledad juvenil tiene causas económicas, urbanas y familiares que ningún chatbot va a resolver.

La pregunta de fondo no es si una IA puede quererte. Es si una relación con algo que no puede quererte te acerca o te aleja de las personas que sí pueden. Ese es el terreno donde la evidencia todavía está abierta, y donde conviene no tener prisa en concluir.

También te puede interesar: Incendios en Galicia: el monte abandonado arde más.

Sigue leyendo

¿PUEDE VENEZUELA SOSTENERSE ASÍ? Tecnología
¿PUEDE VENEZUELA SOSTENERSE ASÍ?
VENEZUELA UN PAÍS QUE RENACE Tecnología
VENEZUELA UN PAÍS QUE RENACE
Qué hace de verdad un modelo de lenguaje (y qué no) Tecnología
Qué hace de verdad un modelo de lenguaje (y qué no)
Publicidad Anuncio